Días difíciles

Gayecuador atraviesa por su peor crisis. Desde noviembre de 2001, a pocos días de que este portal salga al aire, cuando la clave del chat en dalnet fue robada por un descuido mío, no habían coincidido tantos conflictos como los actuales. La ironía de todo esto es que ocurre en el momento en que las estadísticas del tráfico de visitantes a gayecuador.com alcanzan su pico más elevado en su existencia: es tres veces mayor que hace un año.
Lo realmente penoso es que algunos problemas vienen de adentro, del conflictivo chat, cuyo problema de fondo no es técnico, es psicosocial. Luego de ocho años de su origen, se han deteriorado algunas relaciones entre quienes asiduamente lo utilizan e incluso entre quienes tenemos la responsabilidad de ejercer el control. Se han establecido seudos cacicazgos no solamente entre algunos de los que otorgué el rol de operador sino entre usuarios. Conozco que hace pocas semanas en un bar, uno de los conflictos llegó a los puños. Una situación realmente lamentable. Cuando un chat es utilizado para saldar rencores, envidias o frustraciones estamos frente a un problema que ya cae en el campo de la psicología y llega a complicar y a veces escapar de nuestro control.
Por otro lado, es un error creerse completamente que el chat existe y crece por la “labor” de quienes lo controlamos. Esa concepción errónea es la que más me ha costado quitar de la mente de más de un operador porque es el origen de todos los desaciertos que se puedan cometer en nombre de conservar el orden. En sus inicios, el control se ejercía casi exclusivamente contra los visitantes homofóbicos que hostigaban a los usuarios. Hoy, extinguido ese fantasma, las voces que salen de algunas arrobas parecen volcarse sobre nuestros iguales: “Yo soy el que mando aquí, te estoy observando y tú estás a merced mía”.

Alguna gente se ha tomado demasiado en serio esta cuestión y cuando ha sido suspendida en su papel de operador lo han asumido como un humillación y fracaso personal, y del otro lado, de los usuarios, se lo toman como un motivo de festejo.

Se han hecho todas las observaciones posibles pero el asunto no mejora. Anoche les propuse a los dos superoperadores (administradores principales) implementar la medida más radical que se haya hecho: Declarar crisis de operadores, es decir renunciar a todos para designar un nuevo grupo y para evitar el cacicazgo, los que vengan durarán seis meses, con la posibilidad de volver a ser nombrados, empezando por el grupo actual.
Por si todo esto fuera nada, la persona que hace cuatro años me ayudó, logística y económicamente, a conseguir el dominio gayecuador.com, me ha escrito una carta donde no parece haber dejado espacio para rescatar la admiración y respeto mutuo que nos tenemos y arremete con una dura e injusta acusación de explotación y lucro. El detonante de su reacción es una defensa a lo que considera una injusta suspensión temporal hecha a un operador. Le he demostrado que la información que maneja o le han hecho llegar no corresponde a la realidad.
He tenido que leer por segunda vez en la vida, la acusación que por estar pendiente de la página (algo que supuestamente lo hago con el interés de lucrar), soy responsable de los conflictos y desavenencias que se dan en un chat que hace tiempo dejó ser el bebé que algunos añoran y que ahora parece haberse convertido en un adolescente rebelde. Y todo es “por mi culpa”, como si fuera el padre y la madre que maleducó a quienes no logran manejar el respeto en sus relaciones personales. Yo creo en los ciclos , en las maduraciones, como lo dijo una vez Humberto Mata en una entrevista: sí de aquí a diez años sigo hablando de lo mismo y lo mismo, aferrado a algo que por muy entrañable que pueda ser para algunos de nosotros, tiene sus limitaciones como es un chat, mejor me retiro.
Por eso hice el portal: para ampliar, para diversificar, para tener más alcance, para aunque sea tengamos un medio que pueda contribuirle en algo a una difusa identidad con la que se maneja la utópica comunidad gay y por último para reportarla, para retratarla tal cual. Pero con dolor y asombro debo recibir la estocada de alguien a quien siempre he apreciado , de que ahora ha entendido que lo que me importa es lucrar. El nudo en la garganta impidió que salga una carcajada por la apreciación cuando precisamente la otra parte de la “crisis” es que en la mayoría de los casos los servicios de publicidad ni me cancelan o no lo hacen a tiempo. Para mantener en línea esto yo contrato servicios formalmente y me los cobran puntualmente, mientras que las compensaciones por publicidad las manejo en la informalidad y cualquiera puede comprobarlo. No soy gaychile ni gayperu que son empresas y sin embargo estamos aquí en línea.
Finalmente, el problema más grave viene de mi proveedor de páginas (Lunarpages) quien me ha dado una semana para corregir lo que según ellos es una sobrecarga de recursos de memoria sopena de cerrar toda la página. La salida que me dan es contratar un costoso Servicio dedicado. El origen, no identificado aún, es un ataque externo a alguna vulnerabilidad de uno de los Sistemas instalado en la página. Estoy haciendo todos los esfuerzos cerrando algunos servicios externos como el foro y alguno interno.El último que llegarìa a suspender temporalmente para evitar el cierre, será lamentablemente el servicio de Contactos, es decir la sección más demandada de todo el portal pero espero que esto no sea necesario.

~ por gayecuador en octubre 3, 2005.

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